Cada llamada de amenaza, o cada cupo exigido a obra o negocio paralizado por miedo se traduce hoy en menos crédito, menos inversión y menos confianza.
Las extorsiones se ha convertido en un factor económico que frena el crecimiento y altera la dinámica del sistema financiero.
En la construcción, la reducción fue de S/219 millones, en inmobiliarias el crédito cayó en S/1.222 millones, y en educación, en S/139 millones.
Las empresas financieras, que atienden a micro y pequeñas empresas. muestran también un retroceso.
El sector financiero es el espejo del sector real. Si la economía crece, el sector financiero crece; pero si la economía enfrenta inseguridad y extorsión, afecta a todos los sectores y sobre todo a las microempresas y pequeños negocios.